LA LEY DEL MENOR, Ian McEwan (Anagrama)

imageFiona Mayer está en la infancia de la vejez (p.35), tiene cincuenta y nueve años y a sus espaldas una impecable carrera como juez y un sólido matrimonio con Jack. un día él decide ser sincero y comentarle que va a cometer una infidelidad; ella, lógicamente muy enfadada, cambia las llaves de su casa y se dedica a fondo a sus casos. En ese momento dirime un asunto algo espinoso: Adam, un menor de edad testigo de Jehová se niega a que le hagan una transfusión de sangre que podría salvar su vida. Tras decidir sobre este asunto, y muy afectada por lo ocurrido en su vida personal Fiona sigue con su vida en los juzgados e intentando recomponer su vida conyugal. Este argumento que podría ser un vodevil gritón y sentimentaloide es,  en manos de McEwan, un ejercicio de estilo que,a  mi entender roza la perfección. Todo está en los sentidos: la música, los recuerdos y los gestos cotidianos pero invisibles y llenos de significado de una pareja, la vida profesional entrelazada con lo personal y los sentimientos magníficamente descritos.  Novela psicológica que no llega a las 220 páginas pero que no por breve deja de resultar cautivadora y profunda. Gracias, maestro.

5 comentarios en “LA LEY DEL MENOR, Ian McEwan (Anagrama)

  1. Ana María

    Interesante, como otras de McEwan, pero no de lo mejor: no me ha gustado tanto como a ti, no sé, últimamente todas las suyas me dejan un poco insatisfecha. Y conste que el problema que plantea de los testigos de Jehová es siempre espinoso y, por tanto, atractivo como tema novelesco.

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  2. Pingback: PARA EL VERANO: LIBROS EN VEZ DE TV | LEO CUANTO PUEDO

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