¿Qué hacía este libro en mi lista? lo ignoro y la verdad es que me arrepiento de haberlo cogido de las baldas de la siempre bien surtida biblioteca. Una chica, Mari, cuenta como se desenamora de Emi, su chico, tras narrar con todo tipo de detalles de cómo se enamoró de él, cómo se conocieron el colegio y se reencontraron en la universidad. Luego vienen las lágrimas post ruptura y las locuras para olvidarle. El único mérito que le encuentro es que se lee (y se olvida) fácil salvo, claro está, los mexicanismos que tampoco me han impedido mucho la comprensión del texto, por lo demás previsible, repleto de treintañeras en crisis de pareja que corren de un lado a otro con uno y con otro ahogando sus penas en alcohol y otros amoríos. A lo mejor una revista de peluquería puede mejorar esta lectura por la calidad de sus fotos.
TODOS LOS DÍAS SON NUESTROS, Catalina Aguilar Mastretta
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