AL PIE DE LA TORRE EIFFEL , Emilia Pardo Bazán (Cuadernos de Horizonte)

978841759420.jpg

Selección de artículos escritos por la insigne Emilia Pardo Bazán con ocasión de la Exposición universal de Paris de 1889, a donde acudió para escribir artículos sobre tan tamaño acontecimiento. Aunque dedica, cómo no, un escrito a La Torre Eiffel , inaugurada para tal ocasión, la autora describe la exposición con agudeza, resulta implacable con el espíritu francés y también con la imagen de España en semejantes actos internacionales. También podemos leer un artículo sobre la moda en la cual aboga por la comodidad de la falda-pantalón y se indigna ante una novedad chabacana: la de este año..el reloj brazalete […] la estética prohíbe estas ensaladas; lo útil no puede presentarse como elemento ornamental; el brazalete es un adorno, el reloj un instrumento de utilidad para saber al hora; puede enriquecerse, incrustarse , cincelarse , pero siempre debe ir oculto por eso las châtelaines cayeron pronto en desuso y a las pulseras-relojes les sucederá lo mismo (p.106-107). Precursora, solo que unos 150 años antes, ahora sí que el reloj de pulsera es cada vez más prescindible. No contenta con ello, viaja por Suiza y Baviera y nos narra sus impresiones de los países teutones con una agilidad y agudeza que no veo yo capaz a ninguna influencer-bloguera viajera actual, capaz de ponerse a su altura. Por muchos años, Doña Emilia.

También es aguda con el carácter francés: Tienen los franceses un género de presunción exclusivista, que sería muy cómica si no fuese muy molesta y depresiva para el resto de la humanidad. Virtudes y vicios; ingenio y genio; arte y ciencia; caracteres y costumbres, todo ha de ser a la manera gala, y si no, es puro salvajismo, barbaridad y estupidez (p.83). Estoy en Francia por motivos laborales, ayer tuve que pasar en el hotel TRES tarjetas antes de que se percataran y/o aceptaran que quizá no era mi tarjeta, sino su TPV.

 Por fin, el amor a los niños: Actualmente se piensa mucho en complacer, divertir y alegrar a los niños: nuestro  siglo consagra a esos capullos de humanidad atención preferentísima y culto idolátrico; se les mima bastante, y se encuentra placer en despertar sus tiernas imaginaciones a la noción de la vida y del arte, y en allanarles el camino de las primeras etapas (p.71)

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.