Archivo de la categoría: Literatura francófona

LA ANALFABETA, Agota Kristoff (Alpha Decay)

portada_laanalfabetaMe comentaba un lector del blog que en mis sugerencias de libro para la cuarentena recomendaba algunos que todo el mundo tenía que haber leído ya. Pero siempre quedan clásicos por leer,  como este ensayo autobiográfico que no llega  las sesenta páginas. Agota Kristoff es una escritora de origen húngaro que se exilió a lo zona francófona de Suiza en los años cincuenta. allí tuvo que aprender hablar francés, a leerlo y a convertirse en una escritora en una lengua que no era la suya. La autora narra aquí su relación con la lengua, con la escritura y con el sentimiento de soledad absoluta al desconocer la lengua del país habitado. Recomiendo además leerlo en Versión orignal para todos aquellos que intenten  desempolvar su francés estos días de encierro forzoso (aunque no nos falten actividades) porque está narrado en presente de indicativo y el vocabulario es bastante sencillo.

 

EL ARTE DE PERDER, Alice Zeniter (Salamandra)

41Pqip4bSuLNovela de algo más de cuatrocientas páginas en el que el tema es la emigración y la búsqueda de la identidad. También habla de las relaciones familiares y de las distintas generaciones. La primera parte comienza en los años 50 en un pueblo de la montaña argelina. Allí vive Alí, cuya única proeza es haber ido a la SGM y haber combatido como francés en Montecasino. Tras un golpe de suerte su familia comienza a hacerse rica ganado dinero a través del negocio olivarero. Tras la independencia del país todo se estropea por el FLN y la familia, ya compuesta por su mujer y tres hijos huye a Francia en 1962. Allí  la familia es recluida en un centro para refugiados. Tras dos años allí y algún tiempo en medio de los bosques, son enviados a Normandía donde Ali pierde todo su poder y se convierte en un simple árabe analfabeto que trabaja de modo anónimo en una fábrica. Mientras la familia no para de crecer, Hamid, el hijo mayor intenta desarraigarse de los suyos estudiando sin parar y obteniendo excelentes resultados en el colegio. Será unos cincuenta años más tarde cuando Naïma, una de las hijas de Hamid que trabaja en una galería de arte vuelva a Argelia en un estado anímico lleno de contradicciones. Historia larga y muy bien contada que hace pensar sobre la identidad y la emigración. Novelón.

EL LOCO DEL BISTURÍ, Yasmina Khadra (Esdrújula)

UnknownPrimer libro del comisario Llob que vive y trabaja en Argel. En esta breve pero intensa novela nos presenta a su familia y su ámbito laboral y hay que decir que quedan pocas ganas de ir a trabajar por esos pagos. Ello no significa que el ritmo de la novela resulte tedioso, antes al contrario, ya que la acción posee ritmo cinematográfico y trepidante. Un hombre llama a la comisaría y desea hablar con el comisario para decirle que acaba de matar a un hombre…con un bisturí (nada sorprendente, gracias al título). Al principio, no le hace mucho caso pero cuando descubren un cadáver brutalmente asesinado tres días después, Llob rebobina y es consciente de haber descuidado esa llamada. Así que con escasos medios, una dirección bastante incompetente y mucho sobresalto la policía se dedica a seguir la pista del asesino que no ha acabado con su proyecto. Como es lógico en las reglas del género, lo van a encontrar, otra cosa es que el ambiente de esta novela policíaca no rezume glamour.

SUS HIJOS DESPUÉS DE ELLOS, Nicolas Mathieu (ADN)

Unknown-3Cuando a uno le viene a la mente Francia, todo es pensar en los tópicos del glamour y de lo gourmet: croissants, foie, champagne, perfumes y París con acordeón de fondo. Pero esta es una Francia estereotipada que no siempre corresponde a la realidad porque existe una Francia, la de los gilets jaunes del año pasado y la de los huelguistas feroces este año que es retatratada pormenorizadamente en el Goncourt del 2018. Viven en las afueras de ciudades grises (y no tan grises), atenazados por el paro y por empleos mal pagados, apenas llegan a fin de mes, el alcohol es su único consuelo y sus hijos no son muy buenos estudiantes. A una ciudad ficticia como tantas otras pertenecen los protagonistas de esta novela que el autor va a seguir en cuatro veranos desde los catorce a los veinte años. Anthony ha sufrido toda su infancia a un padre alcoholizado, a una madre excesivamente protectora y la televisión a todo volumen, por ello,  solo piensa en huir de allí. Hacine es de padres marroquíes, con ese dolor que lleva la segunda generación de emigrados: ni de aquí ni de allí, desde joven ya trafica con drogas y su futuro no es muy halagüeño. Steph pertenece a una clase social un poco mejor y se deja querer, de vez  en cuando, por Anthony , también desea salir de esa ciudad opresiva. Anthony, Hacine y Steph van a crecer estos años empezar a beber y drogarse y también el despertar sexual (con escenas bastante explícitas). A lo largo de varios veranos conocemos el devenir, nada espectacular, de estos y más personajes, que más que descorazonador es conformista: no hay pasado, no hay futuro. A pesar de su grisura los personajes están soberbiamente construidos y los episodios de sus vidas, algunos totalmente cotidianos como hacer la compra en el hipermercado de las afueras, atrapan. En la superficie todo es monotonía y dejarse llevar por las circunstancias, pero de fondo late una gran violencia que hace que todo se pueda poner patas arriba en cualquier momento. Gran análisis sociológico de esta Francia real pero desconocida.

LA MUJER DE LA LIBRETA ROJA, Antoine Laurain (Salamandra)

UnknownA una mujer  le roban el bolso una noche en París. Desorientada,  sin poder entrar en su casa y sin dinero cuenta su historia al recepcionista del hotel de enfrente que le permite pernoctar ahí. Por la mañana, Laurent, un librero descubre el bolso malva y decide entregarlo en comisaría, pero allí tiene que esperar tanto tiempo que intenta averiguar quién es esa misteriosa mujer a través del contenido del bolso: pintalabios, fotos, un libro dedicado por Modiano, un llavero, un pasador de pelo…pistas que le ayudarán a descubrir, con ayuda de su hija adolescente, a la culta, bella y enigmática poseedora del bolso de mano… a cualquier lector que haya leído más de tres novelas el final no le sorprenderá. Por lo demás es una historia con cierta originalidad argumental,  bien llevada,  con pinceladas de novela romántica, policíaca y un pelín cultureta (sin alcanzar ningún nivel de erudición) que permitirá a aficionados a revistas sin trascendencia decir que han leído una muy buena novela. Para pasar el rato agradablemente y dejar descansar la mente.

INDIANA, Georges Sand (Alba Editorial)

9788494687563La biografía de la autora , Amandine Aurore Dupin, no puede ser más sobresaltada y poco convencional (por decirlo finamente) para la época. Sin embargo sus novelas son de lo más decimonónicas y hasta un pelín cursis para nuestros estándares habituales. Vamos con la historia: Madame Delmare, Indiana,  es una joven procedente de las isla de la Reunión que se ha casado con un hombre mucho mayor que ella y profundamente desagradable. Cerca de ellos vive Sir Ralph, un vecino melancólico amigo de infancia y adorador mudo de Indiana. Esta tiene una criada, Noun que es seducida por Raymon de Ramière, un Don Juan voluble e interesado que se dedica a romper corazones de mujeres indefensas y soñadoras. Con estos elementos y personajes, tenemos un dramón intenso en los que amoríos, desmayos, maltratos y escenas de lloros y sollozos pueblan casi todas las páginas de esta historia. El lenguaje hiperbólico y adjetivado en exceso puede hacerse un poco pesado para el lector  actual. Como siempre, merece  la pena acercarse los clásicos y comprobar que en casi dos siglos el ser humano no ha cambiado tanto aunque ahora en vez de escribir cartas que tardan tres meses en llegar nos comuniquemos vía WhatsApp.

LOS COLORES DEL INCENDIO, Pierre Le Maître (Salamandra)

936-4_colores_del_incendio_los_websiteComo bien sabe Alejandro Dumas y su Conde de Montecristo, la venganza es un motor literario excelente y de eso se trata aquí. El arranque de la historia es espectacular: cuando todos los conocidos, amigos y familiares del difunto banquero Péricourt se disponen a rendirle homenaje siguiendo su ataúd, su nieto , Paul, de siete años se tira por la ventana y ensangrentado, es llevado por su llorosa madre; Madeleine,  y su despistado tutor, André Delcourt,  al hospital. Tras la conmoción, la vida parece que sigue pero en los convulsos años 30, Madeleine, sufre un revés de fortuna que le hará pasar de millonaria derrochadora a pequeña burguesa preocupada por llegar a fin de mes. Y es ahí donde comienza su venganza, con ayuda de un hombre de firmes creencias comunistas, Dupré, crea una trama perfecta donde cada persona que le ha hecho daño o despreciado, a ella o a su hijo, sufrirá en carnes propias problemas de toda índole en las que nuestra Madeleine , como dicen los franceses, n’y est pour rien. A veces se da un exceso de personajes y de tramas, pero hay que decirlo todo, aunque muchos seamos incapaces (por mente escasa y por falta de pecunio) de llevar a cabo tales maldades, en un rinconcito del corazón no podemos dejar de regocijarnos de que a nuestra protagonista le vayan tan bien sus tejemanejes.