Archivo de la categoría: Literatura francófona

RETRATO DE MARTA ROBIN, Jean Guitton (Editorial Monte Carmelo)

UnknownPara el que no lo sepa Marthe Robin fue una campesina francesa que durante muchos años de su vida estuvo inválida y se alimentaba exclusivamente una vez por semana de la Eucaristía. El autor realiza una semblanza de ella desde una profunda admiración. No se trata de una biografía de santa, o hagiografía, para los pelín expertos, sino una serie de consideraciones de alta filosofía y no menos elevada teología combinada con el misticismo que puede agotar a las mentes más preclaras. Hay que ser de una gran altura intelectual para poder seguirlo bien, así que lo dejaremos para lectores con ganas de dejarse los sesos con la trascendencia aunque todo católico puede encontrar algunas frases para pensar o rezar.

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PERRO BLANCO, Romain Gary (Galaxia Gutenberg)

UnknownLos Ángeles finales de los años 60. El autor se encuentra en esta ciudad  junto con su mujer actriz y aparece en su puerta un perro que parece cariñoso. Poco a poco se ve que este perro tiene una peculiaridad: ama a los blancos pero odia a los negros ya que ha sido adiestrado par atacar a los de dicha raza. Así que el escritor debe enviarlo a una perrera para que intenten reeducarlo.  Utilizando esta anécdota como pretexto, nos sumerge en los conflictos raciales de esos años en EEUU que coincide con el asesinato de Martin Luther King, la lucha por los  derechos civiles y el apoyo de algunos blancos que no siempre fue bien entendida. Al otro lado delAatlántico, en parís, también va Gary a ver cómo sus conciudadanos protestan en el mayo del 68, descripciones que coinciden exactamente con los Gilets Jaunes con los que llevamos intimando ya casi un año, la historia se repite.  Si alguien desea conocer a este autor,  La promesa del alba me ha gustado mucho más.

LA NOSTALGIA FELIZ, Amélie Nothomb (Anagrama)

Este ejemplar estaba en francés y sin desembalar en las baldas del despacho de mi compañera E.; así que un buen fichaje para este fin de semana. En esta breve novela (siempre lo son) la autora vuelve a Japón para realizar un documental que se puede ver aquí. Allí entre la autoficción y la identidad hace un análisis sobre los recuerdos y los reencuentros. Primero visita a su anciana nodriza y su colegio donde cursó infantil, luego la empresa en la que empezó a trabajar y que dio como fruto Estupor y temblores. Habla con traductores y editores y por fin tiene una entrevista con su antiguo novio, también objeto de otra de sus novelas. Todo habla de ella y declina en todos los tiempos verbales y pronominales su yo literario, su personaje. Para fans absolutos de la autora.

SOBIBOR , Jean Mollet (Castillo)

Historia calificada por algunos como literatura juvenil , pero que puede leerse a cualquier edad sin chirriar. Emma vive en la ciudad francesa de Angulema y tiene un enorme problema de anorexia, ello parece que fue provocado por el fallecimiento de su abuela (de origen polaco) y un oscuro secreto que su familia ha guardado desde los tiempos de la SGM. Se mezclan aquí dos temas recurrentes : la adolescencia intensa y egocéntrica por un lado y el holocausto judío, por otro. También añaden pinceladas musicales, ya que la abuela difunta era profesora de violín. Narrado con cierta agilidad se lee de un modo rápido, aunque el final , si uno ha leído más de diez libros en su vida, es claramente previsible.

EL CÍRCULO, Bernard Minier (Roca Editorial)

919Tremenda historia de intriga francófona que se situaría entre Fred Vargas (por lo culto) y Pierre Lemaître (por lo intenso y cruel). Tenemos todos los ingredientes del género: un detective atormentado (Martin Servaz),  un equipo compuesto de profesionales a cual más pintoresco (Pujol,  Espérandieu , Samira e Irène Ziegler), un crimen horrendo contra una profesora de letras clásicas del instituto donde estudia la hija del protagonista y un lugar imaginario, Marsac, situado en alguna parte del Suroeste francés (entre Toulouse y Burdeos). Por si esto fuera poco existe un psicópata tenebroso, Hirtmann, que persigue forma obsesiva al detective. La trama es a veces demasiado complicada con exceso de personajes y de acontecimientos pasados y presentes que influyen en el desenlace. Al situarse en junio del 2010 el único alivio que hace relajarse al lector es la perplejidad de Servaz al observar que todo el mundo a su acreedor habla de fútbol (es el momento del Mundial de Sudáfrica).  Además, varias escenas no aptas para menores y para espíritus sensibles salpican el truculento asunto criminal. Engancha si el lector está dispuesta a poner la cabeza y no tiene nada que envidiar a las novelas de intriga anglosajonas.

DIARIO, Helen Berr (Anagrama)

UnknownEstamos ante una Ana Frank francesa publicada en 2008 gracias a su sobrina. Hélène comienza el diario que podemos leer en 1942, en plena ocupación alemana. Sus padres y su familia es judía con un nivel de vida muy alto, ella estudia lengua inglesa en la Sorbona, trabaja en la biblioteca además compartir gustos musicales y excursiones con sus amigos. Lo interesante de este diario escrito en tiempo real son los sentimientos de incredulidad por lo que ocurrió; ¿De verdad que los propios franceses denunciaron y deportaron a tantos judíos?. A medida que los amigos son detenidos o huyen se plantean varias situaciones : ¿hacemos bien quedándonos en París? ; ¿y si es todo una exageración?. También interesante (por poco leído) las reacciones de la gente de la calle sobre la estrella amarilla que lleva la narradora. Documento estremecedor porque se trata de la realidad cotidiana contada sin dramatismos.

EL ORDEN DEL DÍA, Éric Vuillard (Anagrama)

UnknownVoy con un año de retraso del Goncourt, porque justo hace una semana que se falló el del 2018. El orden del día es el del 2017. Muy recomendada por varios lectores a mí me ha costado un poco y he agradecido su brevedad y concisión. Entre el ensayo y la novela histórica expone la invasión de Alemania a Austria, la actuación de los ingleses y franceses en esos momentos críticos. También describe a los nazis durante la invasión y tras el proceso de Nuremberg y termina la historia como la empezó,  esbozando semblanzas de los grandes empresarios que apoyaron a Hitler en su momento y que siguen actualmente siendo unas empresas muy potentes. La conclusión es que del dinero y la política van de la mano y que la historia la cuentan los vencedores.