Archivo de la categoría: Ensayo

BAJO EL ÁRBOL DE LOS TORAJA, Philippe Claudel (Salamandra)

Unknown-1A modo de Carrère en  De vidas ajenas, Claudel se enfrenta al tema tabú de nuestro tiempo que es la muerte. El narrador es director de cine y Eugene, el productor con el que siempre ha trabajado, fallece tras un cáncer. Esto hace que cada capítulo posea una parte de narración en la que va contando su vida amorosa y otra parte de reflexión sobre la vida y su final; porque todos sabemos que vamos a morir pero qué poco pensamos en ello. Debido a la profesión de la voz narrativa,  entre los pensamientos se entremezclan citas literarias además de referencias constantes a películas, actores y decorados. Para lectores que deseen algo de profundidad y no limitarse a organizar con afán sus próximas vacaciones. Personalmente,  llevo una temporada recibiendo noticias de enfermedades de gente cercana y tras esta lectura me reafirmo en dos ideas: una que debemos disfrutar de lo que tenemos, sin quejarnos tanto; y , otra, que tendremos que se más conscientes de que no somos inmortales.

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EL FANTASMA EN EL LIBRO, Javier Calvo (Seix Barral)

UnknownEnsayo académico sobre la traducción elaborado por uno de los escritores/traductores más conocidos del gremio. El libro consta de cinco capítulos; los primeros tres se agrupan bajo el epígrafe de “ayer” y suponen una breve historia de la traducción; los dos últimos hablan del presente y futuro de este trabajo subrayando la importancia de las nuevas tecnologías en este ámbito. Para los lectores/filólogos como yo puede resultar una lectura muy interesante: se habla del amor a los libros, de cómo a veces el traductor (según las épocas) podía permitirse el lujo de amoldar a autores como Shakespeare a su época e incluso enmendarle la plana. Además se abordan cuestiones como la autotraducción, el sistema editorial que prima la rapidez a la calidad, e incluso polémicas de cómo debe ser el lenguaje utilizado si , por ejemplo, el autor en original usa demasiados coloquialismos. Un buen acercamiento a un tema que concierne a todos los lectores. Yo, por ejemplo , tengo la suerte de poder leer en francés en VO sin problemas, el inglés y el euskera los leí en versión original cuando estaba con el estudio de dichas lenguas, ahora, por pereza toda literatura anglosajona (que como aquí se indica es la más abundante) pasa por mis manos ya traducida.  Que conste que si está bien traducido no se nota pero a veces pego brincos al advertir errores gramaticales o sintácticos. De todas maneras,  gracias a los traductores que nos acercan obras a las que no tendríamos acceso sin el trabajo y dedicación de los profesionales de la traducción.

 

 

LO QUE NO QUISE DECIR, Sándor Márai (Salamandra)

UnknownEl autor reflexiona sobre su país, Hungría cuando Europa comienza la SGM. A través de las páginas va analizando la historia del país magiar y del resto de pueblos a orillas del Danubio, el odio a la burguesía fomentado por los bolcheviques y la traición a la que fue sometida su tierra. Aunque sus novelas siempre me han gustado mucho, este ensayo me ha parecido particularmente aburrido quizá porque mi interés en la nación aquí tratada es nulo. Habría que tomarlo como un sesudo tratado sobre la “hungricidad” (si existe esa palabra) y el sentimiento de pertenencia a una nación, para subrayarlo e ir muy despacio. Varias frases interesantes para el recuerdo: “la historia no suele pillarnos históricamente preparados”; la mayoría de las veces, cuando nos enteramos – en los últimos tiempos, por la radio- de que algo ha terminado de forma irreversible en el mundo, estamos en pijama o afeitándonos. (p. 15). Veamos, ¿cómo dijo Churchill? “los hechos valen más que los sueños”. Habíamos perdido un sueño, ahora teníamos que enfrentarnos a los hechos (p.100) .

LO QUE OLVIDAMOS, Paloma Díaz-Mas (Anagrama)

UnknownA raíz de la pérdida de memoria de su madre y su posterior ingreso en una residencia,  la autora teje una serie de reflexiones sobre los recuerdos a los que añade varios apuntes biográficos familiares y personales. Lo más interesante son las  referencias a las pequeñas cosas que nos rodean a todos y que carecen de importancia pero solo unos pocos escritores tienen la capacidad de detallarlo y hacerlo vívido. Se añade a todo ello pensamientos sobre la vejez y el olvido. Se trata de una joyita para ir leyendo despacio y paladearla  poco a poco. Aquí van unos ejemplos: “pienso ahora cuántas veces vivimos sin entender lo que pasa y reintentamos nuestra experiencia basándonos en una equivocación” (p.56)

Ahora que con el cambio de temporada los gurús de la moda instan a tirar todo lo que que no se utilice leemos esto para contradecirles:  “Hay en esta casa decenas, centenares de esas cosas que absurdamente guardamos porque en un momento determinado tuvieron importancia en nuestras vidas, aunque después ya no sirvieron para nada más. Debimos tirarlas hace mucho tiempo, justo cuando dejaron de ser útiles; pero en el momento mismo en que íbamos a deshacernos de ellas, nuestra vocación de memorialistas nos asestó una punzada de remordimiento: si tiro esto ahora, mi decisión de hoy será irreversible; pero tal vez un día, dentro de mucho tiempo, quiera recordar este momento y no pueda, porque a mi memoria de entonces le faltará un punto de apoyo“(p.49). Párrafo magnífico donde con palabras sencillas se puede expresar lo que uno desea. Acabo diciendo que yo no olvido a Paloma, a cuyas clases tuve el placer de asistir en la universidad.

LA GRAN ADICCIÓN , E.Puig Punyet (Arpa)

9788416601196¿Qué hacía yo en la balda de autoayuda de la biblioteca?, simplemente buscar este libro cuya referencia venía dada por una entrevista en pagina2. Componen este libro ocho testimonios de personas que estando hiperconectadas a la red (o más bien tan conectados como cualquiera) un día deciden que Internet no domine sus vidas y dejan la red aparcada. Y resulta que funciona porque se puede vivir sin consultar las redes sociales cada cinco minutos para  dedicarse a mirar a los ojos al que tenemos enfrente. Al principio aparecen unas citas sobre lo maravilloso que es dicho invento, sobre profecías que afirman que nos va a solucionar la vida. Tras la lectura de las vivencias aquí narradas y las reflexiones del autor uno se plantea si Internet no está excesivamente presente en nuestras vidas, si todos los actos reflejos que hacemos cuando consultamos el telefonito no se podrían resolver más raudamente si hablásemos con un ser humano.

El otro día una tía abuela mía (más de ochenta primaveras) me comentaba con un puntito de culpabilidad lo mal que se siente porque a su casa no llega la wi-fi  bien y a pesar de poder utilizar el whats app para comunicarse es incapaz de visualizar correctamente los vídeos (me imagino que todos absolutamente prescindibles) que le mandan.  Definitivamente,  parece que Internet ha venido para quedarse .  Por mi edad  he tenido la ¿suerte? ¿desgracia? de haber vivido sin Internet unos cuantos años. Sé lo qué es una cabina telefónica, escribir una carta y poner un sello al novio (hoy marido ) que hace la mili en Canarias,  lo que es ir a una biblioteca y consultar las fichas del catálogo manualmente…Concedo las ventajas inherentes a este invento: infinidad de recursos de todo tipo, información (no siempre fiable) al alcance de la mano, este blog,  que es mi diario de lecturas y el hecho de poder ir a la biblioteca sabiendo de antemano si el ejemplar deseado está o no (aunque reconozco que placer de curiosear por las estantería no me lo quita nadie). Además,  me cito por vía electrónica y me reúno con gente aficionada a los libros, sin embargo,  luego los comentamos en vivo y en directo,  nadie suele sacar el móvil en semejantes acontecimientos. Dicho lo cual recomiendo vivamente esta lectura, me ha hecho pensar sobre algo que parece una prolongación natural de nuestro dedo.  Tiene algunos fallos gramaticales que me han chirriado un poco,  pero vale la pena pararse a pensar si nosotros dominamos Internet o Internet nos domina a nosotros. Por cierto, una pregunta de una compañera: ¿se ha escrito ya una novela definitiva sobre el cambio provocado por la Red en el modo de relacionarnos? si alguien sabe de alguna, que lo diga.

 

UN JARDÍN EN SHANGAI, Pedro Molina Temboury (Sotavento)

img_0289En esta larguísima crónica de casi quinientas páginas, el autor que es guionista  relata de modo prolijo sus experiencias en China. Primero en Pekín, a principios de siglo donde acude a realizar un guión sobre un documental y luego en la exposición universal  de Shangai del 2010 donde trabajó como “asesor” debido a sus contactos anteriores. La lectura está a caballo entre una guía de viajes, un estudio sesudo sobre las costumbres de los chinos y cierta parte novelera que tiene que ver con los amoríos del autor. Se reflejan aquí las muchas perplejidades que supone vivir al narrador como expatriado en un mundo completamente desconocido y cuyas contradicciones no le dejan indiferente. Todo aquí tiene cabida: la importancia de la política y el sistema comunista, la educación, la ceremonia del té, la gastronomía, la cultura, el sexo, el taoísmo, los jardines, el turismo… y, por supuesto, los malentendidos que padece el protagonista, a veces involuntariamente y otras no tanto. El estilo, a pesar de la magnitud de la obra, es ágil aunque a algunos se les puede caer de las manos. Desde luego una manera interesante de atisbar una cultura muy alejada de la nuestra, aunque nuestras calles estén plagadas de unos cuantos expatriados de dicho país.

EL OJO CASTAÑO DE NUESTRO AMOR, Mircea Cartarescu (Impedimenta)

unknownEl título de este conjunto de relatos y ensayos corresponde al de un cuento en el que se narra cómo falleció su hermano gemelo a los cinco años de edad. Pero lo de menos es el título y lo de más es la maestría con la que maneja el lenguaje te autor rumano. Aquí reflexiona sobre el hecho literario, sobre la poesía, sobre Ovidio, sobre su faceta de escritor rumano y de cómo es percibido por sus colegas de otros países, en contra de lo que se pudiera pensar no cansa, no agota y fascina. Además de las cuestiones metaliterarias podemos leer cómo llegaron los vaqueros  a Rumanía,  la pobreza extrema de los años noventa y algún relato de corte fantástico. Para mí es sobresaliente las primeras páginas del escrito titulado ” El gato muerto de la poesía de hoy ” p. 103, no se puede ser más certero en el análisis de la poesía actual. Por lo demás, aunque es un poco complejo para mí es un placer leer frases como yuxtaposición fortuita de unos sintagmas heteróclitos (p.102) que a una que se pasa la vida explicando que “carpintero” no es un adjetivo le viene bien elevar el nivel cultural y literario.