Archivo de la categoría: Memorias de infancia

EN CAMPING CAR, Ivan Jablonka (Anagrama)

UnknownA medio camino entre un ensayo sobre el turismo y recuerdos de infancia, este escritor/periodista/historiador nos cuenta con bastante brevedad y agilidad cómo transcurrieron sus veranos en una autocaravana. Sus familia con otros amigos visitaban países del sur de Europa como Italia, España, Portugal o  Grecia; o incluso zonas de Marruecos. Allí acampaban, vivían con sencillez pero con muchísima cultura dado que la madre del narrador era profesora de letras clásicas. Esto viene a ser las reminiscencias de un  Verano azul pero con muchísima más profundidad y criterio, que para eso es una producción francesa que se permite reflexionar sobre el poco consumismo de este modelo vacacional y de sus implicaciones sociológicas. Para lectores nostálgicos del verano que acaba de terminar y que deseen corroborar que no todo es siesta, sangría y verbenas…aquí hay un veraneo comme il faut!…donde vamos a ir a parar.

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ELLOS, Francine du Plessix Gray (Periférica & Errata naturae)

111A6E18-9684-4996-BBA4-D672F91793A9Biografía novelada de los padres de la autora que lo tiene todo: desde más de setecientas páginas hasta una trayectoria vital muy poco convencional que abarca, además, una buena parte de la historia del s.XX. Su madre, Tatiana Yákovleva, nació en Rusia, pudo llegar a París y formarse como sombrerera en los años XX para casarse con un aristócrata, huir tras la SGM e instalarse en Nueva York. Su segundo marido, Alexander Libermann, también escapó de su Ucrania natal educándose en escuelas de élite francesas e inglesas. Dotado de un gran don de gentes, de gran capacidad de trabajo y de intuición para saber estar en el sitio adecuado en el momento justo fue fotógrafo, escultor ,pintor, y sobre todo,  editor todopoderoso del conglomerado de revistas creadas por Condé Nast. Así, la vida de Francine, la hija de Tatiana e hijastra de Alex, no tiene nada de fácil, aunque sabe sobrevivir en el mundo de fiestas, desorden y caos glamuroso creada por sus progenitores. El relato es excesivo, muchos personajes, muchas vidas cruzadas con artistas y parientes excéntricos  cuyas biografías merecerían varios libros más.  La autora no es  nada complaciente con sus descripciones pero da con el tono justo para poder ser objetiva por un lado, y por otro, para detallar la complejidad psicológica de Tatiana y de Alex. Después de la lectura una agradece que su vida sea tan sumamente aburrida en lo cotidiano y, también se hace una  idea de lo importante que es la historia y las vivencias en el desarrollo de la personalidad. Lectura larguísima e intensa.

LOS NIÑOS DE LEMÓNIZ, Elsa Baz (Espasa)

51Jsz8iMdZLTras el éxito indiscutible de Patria, parece que tse de moda revistar los años de plomo en el País Vasco desde varias ópticas. Este libro se centra en cómo viven los niños pequeños la angustia de sus padres amenazados por ETA.  La historia transcurre en un pueblo imaginario, Zilgora, pero fácilmente identificable: pueblo, pueblo, con pintadas alusivas a ETA en todas las paredes, con una sola escuela (la ikastola) donde también se enseña el pensamiento único y con todos los habitantes haciendo el vacío a la familia de la protagonista y a sus amigos. El crimen cometido por sus padres es trabajar en la central nuclear de Lemóniz, y allí soportan más de tres años de maneras, de asesinatos de compañeros de trabajo hasta que deciden irse. La voz narradora, Ángela, lo cuenta al principio con inocencia, pero luego se va dando cuenta de las cosas y ya no le parece tan divertido jugar a buscar duendes cada vez que recogen el coche, no poder bajar al parque porque los niños de su edad la ignoran o ir a varios funerales y ver a sus amigos destrozados por la muerte de sus padres. También se percata de la tensión entre sus padres y lo refleja en sus dibujos. Aunque es una lectura ágil, es tremendo lo que aquí se cuenta, más tremendo es saber que es verdad. Le comentaba el otro día a mi madre que estaba con este libro, y ya me recordó que cuando J. , ingeniero y amigo de mis padres trabajó allí, su mujer B. (de Vergara, cuando era on V.) se desmayó al escuchar  en la radio que habían matado a un ingeniero…afortunadamente no era él.

AMA, José Ignacio Carnero (Caballo de Troya)

UnknownAutoficción y duelo por la muerte de su madre de un autor de por estas tierras. El autor /narrador cuenta su infancia, no en un patio de Sevilla, sino en el Portugalete de los años 90 y describe a la generación de sus padres que es lo que configura el retrato sociológico de buena parte de los habitantes del País Vasco: emigrantes (en este caso gallegos) que llegaron a Bilbao en los años 60 y 70 , que trabajaron mucho, que no se hicieron de oro pero que consiguieron dar carrera a sus hijos y sentirse orgullosos de ellos. Se plantea aquí un cambio en la clase social entre las dos generaciones, cierto resentimiento y pena por no haber apreciado lo suficiente a su madre en vida.   Me han gustado las frases cortas y la fotografía de la generación de sus padres pero al final se me ha hecho un poco pesada con tanta melancolía, depresión y “yoísmo”.  En estos tiempos convulsos de análisis político furibundo me quedo con una frase que resume lo que hay: que no votan a Podemos porque no; que siguen votando a Felipe porque sí (p.32).

PEQUEÑO PAÍS, Gaël Faye (Salamandra)

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Gabriel está a punto de cumplir diez años en su Burundi natal en el año 1992. Todo va bien, su madre es rwandesa y su padre francés. Tiene una hermana menor que él y su vida es muy apacible: ir al colegio, corretear con los vecinos del barrio y vivir sin más preocupaciones que pasar entretenido los tórridos veranos. El primer problema viene por la separación de sus padres y el segundo, y más terrible todavía, por el genocidio desatado Ruanda que afecta a su familia materna y luego se extiende por su ciudad.  Esta guerra se describe a través de los ojos de niño protagonista con toda su crudeza y también comparte reflexiones sobre la situación socioeconómica de África. Para la petite histoire, que dicen los franceses, el autor es un conocido rapero francés que sorprendió a todos con esta historia. Aquí la canción que comparte título con la novela:

EL CLUB DE LOS MENTIROSOS, Mary Karr (Periférica &Errata naturae)

9788416291533En este mundo en el que se pueblan las páginas de Internet con selfies de gente pasándoselo bien y de influencers que solo  muestran su lado más perfecto, sorprende el éxito de estas memorias, que son de todo menos edulcoradas. La autora narra su trágica infancia con una cierta ironía y con una sinceridad descarnada. El tono para contarlo es tan preciso que hace que te enganches a la historia y puedas para de leer, aunque su contenido lo contrario a una vida idílica. Su familia vivió entre Texas y Colorado y era lo que podríamos llamar eufemística o piadosamente como “una familia disfuncional”.   Sus padres bebían sin parar, dormían poco y discutían a voz en grito. Cuando su abuela enferma con cáncer la acogen en casa hasta su fallecimiento y la escritora no ahorra detalles escabrosos de su lenta agonía. Su aliada/enemiga es su hermana Lecia con la que sobrevive a las situaciones más pintorescas y con la que comparte juegos, pellizcos e inquietudes.   Son quinientas páginas con escenas de contenido sexual explícito, otras de violencia y lágrimas gran pulso narrativo y cierto sentido del humor que hace que todo lo estrafalario de esta familia se vuelva un poco normal.

UNA NOVELA FRANCESA, Frédéric Beigdeber (Anagrama)

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El autor es muy conocido en Francia or sus imposturas. Su début literario fue una novela 99 francos en la que criticaba despiadadamente y muy poca mesura el mundo de la publicidad. Aquí tenemos la autoficción que tan querida es a nuestros autores contemporáneos: al ser detenido por consumo de cocaína en la vía pública el autor/ voz narrativa, es detenido un par de días. En la celda tiene tiempo para pensar sobre su infancia y sus familias paterna y materna. Al principio dice que no se acuerda nada de su infancia, y menos mal porque sus vagos recuerdos interrumpidos con sus idas y venidas al juzgado le dan para algo menos de 250 páginas. Tiene de todo: reflexiones interesantes sobre la fraternidad y la paternidad e ideas precisas sobre cómo viven los hijos el divorcio de unos padres. Resulta entretenida de leer su genealogía familiar aunque a veces es un tanto irreverente y algo grosero (como no podía der menos). Por último, coloca los veranos de su infancia en la costa vasco-francesa que me pilla que al lado y que describe gratamente, sin idealismos.