Archivo de la categoría: Novela en la que pasan cosas

EL MONJE DE MOKA, Dave Eggers (Random House)

Unknown

Historia de superación personal basada, esta vez, el el negocio del café y para centrarlo más,  el café yemení. Leemos aquí la vida y milagros de Mokhtar Alkhanshali, cuyos padres yemeníes vivieron en una zona complicada de San Francisco desde la más tierna infancia de nuestro protagonista. Este estudia poco, a pesar de su inteligencia natural y va enhebrando trabajos de vendedor para cursar lo que se llama la “universidad e la calle”. Cuando trabaja de portero en un edificio elegante descubre, gracias a una novia/amiga, el café y que esta bebida tiene raíces en el país de sus antepasados. Como es un visionario con muy poco de razonable allá que se planta, tras estudiar el curso correspondiente, para hacer de los campesinos yemeníes exportadores de granos de café exquisitos. Por un lado leemos sesudas disertaciones sobre el café: su historia, su proceso y cómo hay que beberlo. Por otra, tenemos acceso a un sinfín de aventuras que le dejan a uno sin resuello. A una que es muy aficionada al café (el té, para el dolor de tripas) le ha gustado la parte técnica y aventurera pero no tanto el regustillo americano de “si te empeñas lo logras” que puede ser un buen slogan , pero sabemos que no siempre es verdad.

UN PAISAJE DE CENIZAS, Elisabeth Gille (Nocturna)

UnknownEntre los muchos episodios de la Segunda Guerra mundial, aparece uno que no dispone de tanta literatura como otros: en Francia, muchos niños judíos fueron salvados de los nazis gracias a religiosos que los acogieron y educaron en los internados. Léa es llevada con cinco años a un convento y escapa por los pelos de ser enviada a Auschwitz junto con sus padres. Allí se muestra rebelde aunque es una alumna brillante. Intima con otra de las alumnas: Bénédicte dos años mayor que ella y cuyos padres están en la Resistencia. Que no piense ningún lector que al acabar la guerra todo se resuelve y se vuelve idílico porque no es así: en los finales de los 40 y la década de los 50 tanto Léa como Bénédicte sufrirían lo acontecido durante al guerra. este desarrollo tiene su lógica ya que la escritora es hija de la malograda Irene Nemirovsky. Puntos fuertes: tristeza infinita muy bien descrita, redacción ágil y contenida. Puntos débiles: el final por resultar muy tópico (aunque coherente con la historia). Pero aún y todo merece la pena.

 

UN PIE EN EL PARAÍSO, Ron Rash (Siruela)

Unknown Historia ambientada en los años cincuenta, allá por los Apalaches, en la América profunda.  Una mujer acude alarmada al shérif para explicarle que su hijo, Holland Winchester, veterano de la guerra de Corea ha desaparecido y que ella ha oído un disparo.  Como si fuera Clint Eastwood, Will Alexander, que así se llama el shérif,  acude a la granja de Billy Holcombe para investigar el suceso. Pero esta sinopsis que podría convertirse en un argumento de novela policíaca se transforma en un relato en el que aparecen varias voces y que tiene de todo:  sentimientos de todo tipo como deseo, amor y celos, descripciones sobre la naturaleza, afán de prosperar y de vencer las circunstancias. Los personajes son sólidos , creíbles y sin artificios (incluso aparece una hechicera en la ecuación). Gran descubrimiento.

A CONTRALUZ Rachel Cusk (Asteroide)

E0BD1F80-614D-4E97-BDD2-7A833383B949Una escritora que acaba de pasar por una crisis familiar acude a Atenas para impartir un curso de escritura creativa. En el avión conoce a un hombre griego que le cuenta sus fallidos matrimonios, luego se ve con él en su barco. Posteriormente  se va encontrando con más gente: colegas escritores, alumnos del curso o amigos de amigos que le van narrando sus penurias existenciales con un poco de vidas peculiares y un mucho de filosofía barata. Ella escucha y transcribe a un ritmo lento que hace muy pesada la lectura y que a mí no me ha interesado lo más mínimo.En resumen, unos cuantos desnortados que siguen perdidos cuando acabas el libro.

Escogí esta lectura porque transcurre en Atenas y he tenido la ocasión de visitarla estos días. La conclusión es la siguiente: en una rápida encuesta lingüística (que es a lo que me dedico en realidad cuando no estoy leyendo) colegas de varias nacionalidades me lo han confirmado: caos, palabra griega, se formula igual en todos los idiomas.

EL VERANO EN QUE MI MADRE TUVO LOS OJOS VERDES, Tatiana Tîbuleac (Impedimenta)

UnknownCon este título tan poético un lector se espera una historia pacífica y sin turbulencias, sin embargo resulta todo lo contrario: un chico psicótico que odia y desprecia a su madre transcribe el último verano de la vida de ella. La historia atrapa desde el primer momento por lo brusca y tremenda, luego se va dulcificando muy poco a poco pero no llega a ser en absoluto ningún remanso de paz. Lo interesante es la combinación entre recuerdos, sentimientos elevados a la máxima potencia, drogas y autolesiones con un lenguaje poético que logra que esta novela funcione y se vaya dulcificando a medida que va llegando a su fin. Para lectores con ganas de emociones fuertes.

NUESTRA SEÑORA DE PARÍS, Victor Hugo (Alianza Editorial)

9788420671628Aprovechando un fin de semana en París… qué mejor lectura que un libro del siglo XIX ambientado a finales del s.XV. La historia lo tiene todo de un clásico: abundantes y prolijas descripciones, tanto de la ciudad, como de la catedral de Notre Dame. Abundantes personajes muy sentidos ellos y muy bien caracterizados: Esmeralda, la bella gitana huérfana que busca a madre pero que es acusada de brujería; Quasimodo, el campanero contrahecho que adora a Esmeralda, la defiende y ama hasta sus últimas consecuencias; Claudio Frollo, el sacerdote que va caminando desde la erudicción solitaria y ciertos actos buenos a la perversión más absoluta; Phoebus, el bello soldado un tanto inconsciente amado por todas; Jehan , él hermano de Frollo, estudiante vago y dilapidador ; Gringoire, filósofo, poeta y dramaturgo con poco éxito y Gudula mujer atormentada por haber perdido a su hija… a todos ellos se suman más y más personajes, muchos escenarios, acción y emoción… todo para gustar al lector. Es verdad que al principio las descripciones son extremadamente detalladas, pero merece la pena adentrarse en este clásico repleto de aventuras románticas unas, emocionales otras y de lucha descarnada las que quedan. A veces me llegaban ecos que parecía que estaba leyendo alguna Novela ejemplar de Cervantes.

Tengo que añadir que en abril, cuando se quemó Notre Dame, las ventas de este libro crecieron muchísimo, olé por los franceses que ante tamaña tragedia vuelven sus ojos a sus clásicos literatura, sugiero desde aquí una vuelta a Galdós que era de Gran Canaria, isla que también está sufriendo incendios.

RETRATO DEL FUTBOLISTA ADOLESCENTE, Valentín Roma (Periférica)

41gBMBs9ObL__SX320_BO1204203200_-194x300Como no hay deporte en el mundo que me apasione menos que el fútbol, ni reportaje periodístico que me aburra más que las lesiones ínfimas de los futbolistas millonarios, decidí darle a una oportunidad a este libro…por el título, a ver si me reconcilio con el resto de la humanidad. Y aquí lo que encuentro es más autoficción, que ya está una un poco harta del tema: nacido en los setenta, barrio obrero de Barcelona, padres trabajadores emigrados del pueblo y un hijo, el yo/narrador/autor muy listo (un poco pedante, para mi gusto) y una gran esperanza para el fútbol patrio. La infancia-adolescencia-juventud va siendo contada, con algún destello de cotidianidad ( [mi madre] … sacaba ingredientes y añadía condimentos de forma poco científica pero tremendamente eficaz, p.165) acabando todas las anécdotas de un modo muy poco heroico. Lectura perfectamente prescindible y no ha conseguido explicarme la fascinación por el fútbol, y eso que durante un año de mi vida profesional dos compañeros comentaban los partidos con fervor y pasión, intentando convencerme de que el fútbol lo es todo, además de un extraordinario juego de estrategia.