Archivo de la categoría: Novela policíaca

LAS SOMBRAS DE QUIRKE, Benjamin Black (Alfaguara)

UnknownAunque se trata de una serie detectives, como de costumbre no hace falta haber leído toda la saga para ser capaz de seguir una lectura individual. Quirke es un patólogo forense con ciertas dificultades con el alcohol. Su hija Phoebe sale con su ayudante y acaba de comenzar su tarea como secretaria en la consulta de una psiquiatra. Aunque alejado temporalmente de su trabajo,  el forense es impelido a volver cuando David Sinclair, su ayudante,  comienza una sospechosa autopsia en la que se revela que el accidente del que ha sido víctima un joven no parece tan providencial. Gracias a ese caso, su olfato y sus buenas relaciones con la policía, Quirke volverá a su profesión y el lector descubrirá una trama detrás de la cual se oculta el poder de la iglesia. Ya sé que al autor le han dado infinidad de premios, pero a mí me ha resultado de lo más banal y no creo que de aquí a unos meses me vaya a acordar de esta historia ambientada en Dublín hace unos años.

LA PUERTA DEL CIELO, Reyes Calderón (Planeta)

unknownUn profesor de literatura de instituto gallego recibe una beca para ir a estudiar a Madrid. Por casualidad encuentra alojamiento en un ático en el barrio de Salamanca. Lo que al principio parece una bicoca por el precio y las condiciones pronto dejará de serlo ya que la casa que habita Gerardo parece poblada de fantasmas y presencias indeseables. Primero encuentra un cuaderno escrito por Ruth, una historiadora americana apenada por la repentina muerte de su padre que habla sobre la posibilidad de llegar al cielo en vida; luego las vecinas y la portera acuden a su casa sin la menor consideración y  por último un encuentro que resulta providencial con el padre Koldo Otxotorena, exorcista, que le ayudará a resolver el problema y a conocer a alguien importante en su vida. La lectura es ágil, tiene todos los ingredientes y tópicos del género: un diario misterioso, demonios, presencias inquietantes, el bien, el mal, las meigas, lo paranormal y algo de amor entre tanta persecución y momentos de angustia.  Personalmente el tema me atrae más bien poco, es un “sin más” y encogerse de hombros.

EL EXPRESO DE TOKIO , Seicho Matsumoto (Libros del Asteroide)

unknownNovela policiaca japonesa publicada en 1957. En una playa se encuentran los cadáveres de una pareja. Como están juntos, todo hace pensar en el suicidio de dos enamorados. Al revisar los bolsillos, un policía se da cuenta de que es un tanto raro que tras haber viajado juntos en tren, el hombre guarde un recibo solitario de una cena en el vagón restaurante, y aquí arranca la investigación que llevará a nuestros investigadores por tierra, mar y aire a desentrañar el misterio.  A pesar del exceso de cifras y de combinaciones silábicas un tanto ajenas al lector occidental se lee con agrado,  dada la ingenuidad y la falta de medios electrónicos y científicos de lo que para algunos sería la prehistoria en el ámbito de la criminología.

DONDE LOS ESCORPIONES, Lorenzo Silva (destino)

img_0276Una nueva entrega de las venturas de los guardias civiles: Rubén Bevilacqua y Virginia Chamorro. Esta vez el crimen es contra uno de los suyos destinado en Afaganistán. Como de costumbre Lorenzo Silva se las arregla para hacer de un tema algo escabroso un episodio para todos los públicos con los comentarios y reflexiones llenas de sentido común de nuestro protagonista, que ya es subteniente. Un poco enrevesado es, a mi modesto entender,  la descripción de todos los mandos militares de la base militar adonde acuden para investigar un asesinato. Confieso que me he perdido, quizá por ignorancia, entre los militares, los del CNI y los de la benemérita (eso que este año tengo un cuartel enfrente de mi trabajo), pero no importa mucho para seguir el hilo de la intriga y sirve para que los ajenos al mundo castrense no nos quejemos de burocracia. Por lo demás es un déjà lu que no sobresalta a los seguidores de la saga aunque a veces parece un publirreportaje dedicado a las Fuerzas Armadas  y sus acciones en el extranjero. Entretiene pero no arrebata.

TUYA, Claudia Piñeiro (Alfaguara)

img_0271Inés y Ernesto Pereyra son un matrimonio argentino acomodado con más de veinte años de matrimonio y con una hija adolescente perpetuamente enfurruñada. A pesar de llevar aparentemente una vida aburrida y sin historias todo se complica cuando Inés descubre que su marido la engaña con alguien que firma las cartas con el sobrenombre de “Tuya”.  Desde los primeros capítulos la acción se complica, las voces narrativas varían, unos se creen más listos que los otros, todos mienten, todos fingen y nadie confía en el prójimo mientras que intenta vengarse del que tanto daño le hizo. Francamente, parece un catálogo de todos los pecados y males que acechan a nuestra sociedad. El final se precipita, pero dada la catadura moral de los protagonistas cualquiera hubiese podido cometer más y más delitos. Mientras tanto Lali, la hija del matrimonio, es ignorada olímpicamente por unos padres que ya tienen bastante con sus complicaciones. Aunque hace más de una década de su publicación esta historia argentina le deja a uno sin respiración y los modismos propios del lugar no obstaculizan en ningún caso la comprensión. Gracias a R. por esta recomendación que me ha hipnotizado y horrorizado a partes iguales.

EL HUÉSPED, Marie Belloc Lowndes (Menos cuarto)

img_0258Un matrimonio de mediana edad que se ha dedicado toda su vida al servicio doméstico poseen una casa de huéspedes en Londres. Por diversas circunstancias han tenido problemas económico y cuando más desesperados están aparece en su casa el señor Sleuth, que es acogido por el señor y la señora Bunting como una bendición: es caballeroso, educado, da poco trabajo y paga anticipadamente. Mientras tanto, la ciudad sigue aterrada por unos crímenes sangrientos que entretienen al señor Bunting como lector de periódicos y de los que están puestos al día por Joe Chandler, policía amigo de la familia y pretendiente de su hija. Una serie de coincidencias hacen que el huésped no les resulte n i tan amable ni tan grato, es más, se convierte en alguien altamente sospechoso. Novela de intriga sumamente británica. Todo se insinúa, nada es cruento. Todo sumamente educado, entre porcelanas, tazas de té, sustos y coincidencias aterradoras.

EL SILENCIO DE LA CIUDAD BLANCA, Eva Gª Sáenz de Urturi (Planeta)

imageUna ciudad: Vitoria y unos crímenes dobles que aterraron a todos los ciudadanos hace más de veinte años. Esos crímenes se reproducen en julio del 2016 (al dato, libro leído en -casi- tiempo real) cuando en la Catedral Vieja aparecen dos jóvenes de 15 años en la misma postura y con idéntica simbología que los anteriores asesinatos. Dos inspectores: Unai López de Ayala y su  compañera Estíbaliz Ruiz de Gauna investigan sin resuello el misterio que cada vez se va agrandando más con más muertes e innumerables complicaciones. A todo eso se añaden flash-backs a la Vitoria de los años 70 donde un médico tuvo un affaire con una mujer que es lo que trajo estas consecuencias. Se trata de una novela policíaca al uso: algo de acción, algo de intriga, algo de sexo y, por supuesto, al final el criminal es identificado. La lectura es rápida, entretenida, engancha aunque no creo que sea nada inolvidable.

Para mí ha resultado una experiencia muy curiosa leer un libro que transcurre en una ciudad que conozco muy bien, pues aunque vivo en Bilbao he pasado la mayor parte de mi vida en Vitoria. Desde que Dolores Redondo puso de moda Elizondo con sus crímenes esta obra puede poner a Vitoria en la ruta literaria criminal patria. Todo está perfectamente descrito, cada uno de los bares (con sus pinchos), las calles (he de confesar que he buscado erratas y no he hallado ninguna), restaurantes, los colegios, los monumentos y los parques de la ciudad. Cuando a uno le resulta tan familiar el entorno (por supuesto que he pasado por cada uno de los lugares mencionados miles de veces)  no deja de hacer gracia que se convierta en el escenario de lo que puede ser un crimen perfecto, que luego, claro, no lo es tanto. Además describe las particularidades del carácter alavés (“es de mi cuadrilla o no”) amén de los apellidos compuestos del género López de Medinabeitia que no caben en las casillas oficiales normales.  Si algún lector desea pasearse por Vitoria en modo virtual o real, que lea el libro, la Oficina de Turismo se lo agradecerá. Añado, para acabar,  que en verano se suele dormir con manta por si alguien tenía alguna duda.

Por cierto, gracias a MJU por el préstamo, grata lectura.