Archivo de la categoría: Testimonio

SI ESTO ES UN HOMBRE, Primo Levi (quinteto)

si_esto_es_un_hombreEs suficientemente conocido este testimonio en primera persona sobre el campo de concentración de Auschwitz. El autor es apresado por ser judío y condenado a sobrevivir en penosas condiciones: trabajo extenuante, poca comida, enfermedades, frío intenso y trato despiadado por parte de los kapos. Dos aspectos son los más destacables de este escrito: el primero la distancia y la contención del narrador y lo segundo  su análisis, siempre comprensivo, de cómo (bien o mal) se comporta el ser humano en esa situación vital extrema, siempre al borde de la muerte. Es una lectura para analizar despacio que nos deja atisbar lo mejor/peor del hombre.

UN SEMINARISTA EN LAS SS, G.Goldmann (Palabra)

UnknownPocas dudas deja el título sobre el contenido de esta autobiografía. El autor se cría en una familia católica alemán y pronto, a pesar de sus innumerables travesuras y su carácter díscolo, decide hacerse sacerdote franciscano. Las fechas no son las mejores señaladas por la historia y así en el año 40 es reclutado por el ejército alemán y se convierte en un miembro de las SS a pesar de no compartir en ningún momento ninguno de sus principios ateos y violentos. Durante la guerra se salva innumerables veces de la muerte y consigue, con un permiso especial del Papa, ser ordenado sacerdote. Tras mil y una penurias es encarcelado por los enemigos (italianos y franceses) y llevado a campos de prisioneros en el norte de África. En todo momento: sea en la batalla o sea en la cárcel se preocupa de rezar y de acercar a las almas a Dios. Concluye con un epílogo sobre su época misionera en Japón. Biografía muy entretenida en la que las aventuras son interminables, pero lo más importante es la fe del protagonista y de los que le rodean que mueve montañas.

LA GRAN ADICCIÓN , E.Puig Punyet (Arpa)

9788416601196¿Qué hacía yo en la balda de autoayuda de la biblioteca?, simplemente buscar este libro cuya referencia venía dada por una entrevista en pagina2. Componen este libro ocho testimonios de personas que estando hiperconectadas a la red (o más bien tan conectados como cualquiera) un día deciden que Internet no domine sus vidas y dejan la red aparcada. Y resulta que funciona porque se puede vivir sin consultar las redes sociales cada cinco minutos para  dedicarse a mirar a los ojos al que tenemos enfrente. Al principio aparecen unas citas sobre lo maravilloso que es dicho invento, sobre profecías que afirman que nos va a solucionar la vida. Tras la lectura de las vivencias aquí narradas y las reflexiones del autor uno se plantea si Internet no está excesivamente presente en nuestras vidas, si todos los actos reflejos que hacemos cuando consultamos el telefonito no se podrían resolver más raudamente si hablásemos con un ser humano.

El otro día una tía abuela mía (más de ochenta primaveras) me comentaba con un puntito de culpabilidad lo mal que se siente porque a su casa no llega la wi-fi  bien y a pesar de poder utilizar el whats app para comunicarse es incapaz de visualizar correctamente los vídeos (me imagino que todos absolutamente prescindibles) que le mandan.  Definitivamente,  parece que Internet ha venido para quedarse .  Por mi edad  he tenido la ¿suerte? ¿desgracia? de haber vivido sin Internet unos cuantos años. Sé lo qué es una cabina telefónica, escribir una carta y poner un sello al novio (hoy marido ) que hace la mili en Canarias,  lo que es ir a una biblioteca y consultar las fichas del catálogo manualmente…Concedo las ventajas inherentes a este invento: infinidad de recursos de todo tipo, información (no siempre fiable) al alcance de la mano, este blog,  que es mi diario de lecturas y el hecho de poder ir a la biblioteca sabiendo de antemano si el ejemplar deseado está o no (aunque reconozco que placer de curiosear por las estantería no me lo quita nadie). Además,  me cito por vía electrónica y me reúno con gente aficionada a los libros, sin embargo,  luego los comentamos en vivo y en directo,  nadie suele sacar el móvil en semejantes acontecimientos. Dicho lo cual recomiendo vivamente esta lectura, me ha hecho pensar sobre algo que parece una prolongación natural de nuestro dedo.  Tiene algunos fallos gramaticales que me han chirriado un poco,  pero vale la pena pararse a pensar si nosotros dominamos Internet o Internet nos domina a nosotros. Por cierto, una pregunta de una compañera: ¿se ha escrito ya una novela definitiva sobre el cambio provocado por la Red en el modo de relacionarnos? si alguien sabe de alguna, que lo diga.

 

UN JARDÍN EN SHANGAI, Pedro Molina Temboury (Sotavento)

img_0289En esta larguísima crónica de casi quinientas páginas, el autor que es guionista  relata de modo prolijo sus experiencias en China. Primero en Pekín, a principios de siglo donde acude a realizar un guión sobre un documental y luego en la exposición universal  de Shangai del 2010 donde trabajó como “asesor” debido a sus contactos anteriores. La lectura está a caballo entre una guía de viajes, un estudio sesudo sobre las costumbres de los chinos y cierta parte novelera que tiene que ver con los amoríos del autor. Se reflejan aquí las muchas perplejidades que supone vivir al narrador como expatriado en un mundo completamente desconocido y cuyas contradicciones no le dejan indiferente. Todo aquí tiene cabida: la importancia de la política y el sistema comunista, la educación, la ceremonia del té, la gastronomía, la cultura, el sexo, el taoísmo, los jardines, el turismo… y, por supuesto, los malentendidos que padece el protagonista, a veces involuntariamente y otras no tanto. El estilo, a pesar de la magnitud de la obra, es ágil aunque a algunos se les puede caer de las manos. Desde luego una manera interesante de atisbar una cultura muy alejada de la nuestra, aunque nuestras calles estén plagadas de unos cuantos expatriados de dicho país.

LA HISTORIA DE MI VIDA, Hellen Keller (Renacimiento)

unknownAutobiografía de la escritora americana Hellen Keller (1880-1968) que comprende su infancia y su llegada a la universidad tras una continua carrera de obstáculos dada su condición de ciega y sorda. La mitad del libro es la biografía y en la otra mitad aparece una selección de sus cartas. Esta lectura se me ha quedado corta porque me hubiese gustado más una profundización en la metodología empleada por Anna Sullivan para educarla. Además, como es hija de la época, me ha resultado un pelín cursi, con tanta descripción ingenua de la naturaleza. Sin embargo,  quedan dos momentos que merece la pena subrayar: el primero es una reflexión sumamente acertada sobre los sentimientos ante un examen (p. 111) cuando se te olvida la pregunta que tienes que contestar, aunque te acuerdes de todo lo demás y el segundo es la convicción de que el esfuerzo es vital para conseguir lo que se pretende.

NO TENDRÉIS MI ODIO, Antoine Leiris (Península)

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La mujer del autor, Hélène , falleció en el 13 e noviembre del 2015 tras lo atentados del Bataclan en París. Tras su muerte, Antoine, que es periodista, escribió en su muro de Facebook un manifiesto que da título a este testimonio sobre lo sucedido. En breves capítulos  reflexiona sobre la muerte, el duelo, la mirada de los otros sobre él, su amor a su hijo de apenas un año y la vida con su mujer. A pesar de una traducción mejorable es una lectura que nos hace pensar porque cualquiera hubiéramos podido estar en ese caso. Breve pero intensa.

ANTE TODO NO HAGAS DAÑO, Henry Marsh (Salamandra)

Ante todo no hagas daño_135X220El autor es un neurocirujano británico de gran prestigio que narra numerosas anécdotas y vivencias sobre su profesión. Describe operaciones complejas que pueden dar bastante repelús a los que somos aprensivos, cuenta triunfos y grandes fracasos. Critica asimismo al sistema nacional de salud que padecen los hijos de la Gran Bretaña y empatiza con sus pacientes cuando a él mismo le tocan un par de intervenciones oftamológicas y traumatológicas en un corto espacio de tiempo. Todo ello lo hace con un estilo ágil, pero dado que el tema es tan tremendo a veces hay que dejarlo un poco de lado para tomarse un respiro puesto que una cosa queda clara: cualquiera puede tener un problema en el cerebro y su vida irse a pique en poco tiempo (¿días?; ¿meses? ; ¿años?). Me ha parecido asimismo una gran reflexión sobre el trabajo: en este caso juega con la vida de los enfermos, cada vez que entra en el quirófano se puede equivocar y dejar inválida de por vida a una persona o matarla. Así que me he sentido profundamente aliviada al saber que si no acentúo bien los triptongos en clase ninguno de mis alumnos va a sufrir un trauma irreparable. ¡Menuda responsabilidad me he quitado de encima!. Por último, no viene mal reflexionar sobre la fragilidad de la vida humana  y disfrutar de la salud.