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LO QUE OLVIDAMOS, Paloma Díaz-Mas (Anagrama)

UnknownA raíz de la pérdida de memoria de su madre y su posterior ingreso en una residencia,  la autora teje una serie de reflexiones sobre los recuerdos a los que añade varios apuntes biográficos familiares y personales. Lo más interesante son las  referencias a las pequeñas cosas que nos rodean a todos y que carecen de importancia pero solo unos pocos escritores tienen la capacidad de detallarlo y hacerlo vívido. Se añade a todo ello pensamientos sobre la vejez y el olvido. Se trata de una joyita para ir leyendo despacio y paladearla  poco a poco. Aquí van unos ejemplos: “pienso ahora cuántas veces vivimos sin entender lo que pasa y reintentamos nuestra experiencia basándonos en una equivocación” (p.56)

Ahora que con el cambio de temporada los gurús de la moda instan a tirar todo lo que que no se utilice leemos esto para contradecirles:  “Hay en esta casa decenas, centenares de esas cosas que absurdamente guardamos porque en un momento determinado tuvieron importancia en nuestras vidas, aunque después ya no sirvieron para nada más. Debimos tirarlas hace mucho tiempo, justo cuando dejaron de ser útiles; pero en el momento mismo en que íbamos a deshacernos de ellas, nuestra vocación de memorialistas nos asestó una punzada de remordimiento: si tiro esto ahora, mi decisión de hoy será irreversible; pero tal vez un día, dentro de mucho tiempo, quiera recordar este momento y no pueda, porque a mi memoria de entonces le faltará un punto de apoyo“(p.49). Párrafo magnífico donde con palabras sencillas se puede expresar lo que uno desea. Acabo diciendo que yo no olvido a Paloma, a cuyas clases tuve el placer de asistir en la universidad.

PATRIA, Fernando Arámburu (Tusquets)

UnknownComentaba un librero que desde Stig Larsson no se conocía un tamaño éxito editorial. La historia no es un testimonio, pero es verdad y el que ha vivido en el País Vasco en los años de plomo lo sabe. Miren y Bittori son íntimas amigas, viven en un pueblo de Guipúzcoa donde han nacido ambas, vascas-vascas son amatxos, hablan euskera, cocinan y se ocupan de su casa, de sus maridos y de sus hijos. Bittori tiene dos: Nerea, que estudiará derecho  en Zaragoza y Xavier que será médico. Su marido, el Txato es un hombre trabajador y espabilado, que logra levantar una empresa de transportes con un cierto éxito económico que conlleva a que le soliciten el impuesto revolucionario por parte de ETA. Miren, casada con Joxian (hombre escueto y amante del trabajo en la huerta) tiene tres hijos : Arantxa, casada con Guillermo y con hijos que sufrirá un ictus, Joxe Mari que ingresa en ETA y Gorka, chico sensible que asqueado por el ambiente del pueblo vivirá en Bilbao. Cuando comienzan las amenazas al Txato todo el pueblo ignora al matrimonio formado por Bittori y el protagonista de las pintadas, qué decir tiene cuando ETA le da un tiro en plena calle y lo tienen que enterrar en San Sebastián por miedo a represalias. Como siempre Arámburu narra y ambienta magistralmente, el hilo argumental se sigue sin problemas aunque cambia de personaje y de época constantemente, al principio de la historia ya se sabe lo que ha pasado, lo que importa conocer el cómo y el por qué. Aparecen, asimismo, escenas de sexo bastante explícitas y el clero no queda en muy buen lugar, pero es que, insisto, todo ello es verdad. También se refleja el cómo han sido vistos los vascos en las demás provincias, en una ocasión un coche con matrícula guipuzcoana es atacado, sin embargo, en otra,  un turolense afable acoge en su casa a Miren y Joxian cuando vuelven de visitar a su hijo de la cárcel de Picassent.  Se trata, en definitiva,  de una fotografía precisa del terrorismo, de una visión del País Vasco y sus habitantes acertada y nada caricaturesca. Los peces de la amargura, del mismo autor presenta en formato de cuento la misma temática, escrito en 2006 .

Resulta complicado acercarse a estas lecturas. Un conocido mío me explicaba que él no lo iba a leer porque él ya sabe lo que ha pasado aquí, que todos los que tenemos cierta edad hemos oído en la radio como asesinaba ETA constantemente, que todos hemos tenido compañeros en el colegio que afirmaban que su padre era funcionario (=guardia civil) , que nos hemos resignado a no potear por el Casco Viejo porque “había follón”,  que hemos suspirado en la facultad en el undécimo aviso de bomba, visto como profesores competentes desaparecían de las aulas y se iban a Madrid u oír cómo estallaban bombas cerca de casa. Aunque yo no he vivido en un ambiente rural sí que he oído en calles del centro de la ciudad afirmar con desprecio:  “algo habrá hecho” y cuando mataron al hijo de un compañero del gimnasio la profesora dijo “todos sabéis LO del hijo de X”, por lo menos pusimos dinero para una corona de  flores. Ahora, dicen que se ha acabado, todos nos alegramos, los medios de comunicación hablan de perdón pero yo creo que no hay que olvidar, porque se ha hecho muchísimo daño que no se cura fácilmente.

Personalmente no dejo de sorprenderme cuando veo ondeando sin complejos una bandera española en el cuartel del guardia civil situada enfrente de mi lugar de trabajo. Tengo que señalar que a pocos metros se encuentra el ayuntamiento que apoya a los presos del lugar, ojalá ahora sea solamente cuestión de pancartas y símbolos.  En en centro de mi ciudad, todos los viernes sobre las seis de la tarde hay una manifestación de los familiares de los presos en contra de la dispersión. Es triste decirlo pero forma parte de nuestro paisaje urbano, se para el tráfico y la policía escolta a los que llevan las pancartas. Me encontré en una plaza a U.,  que es ingeniero, muy listo él que trataba de explicar a su hija E. de siete años (aquí los de siete años preguntan a sus padres ¿qué es ETA? cuando ven una pintada alusiva) el porqué de la hilera de gente. Tras una explicación somera la niña concluyó “pues digo yo que los policías y estos señores acabarán haciéndose amigos porque como se ven todas las semanas…”. Eso espero.

LA GRAN ADICCIÓN , E.Puig Punyet (Arpa)

9788416601196¿Qué hacía yo en la balda de autoayuda de la biblioteca?, simplemente buscar este libro cuya referencia venía dada por una entrevista en pagina2. Componen este libro ocho testimonios de personas que estando hiperconectadas a la red (o más bien tan conectados como cualquiera) un día deciden que Internet no domine sus vidas y dejan la red aparcada. Y resulta que funciona porque se puede vivir sin consultar las redes sociales cada cinco minutos para  dedicarse a mirar a los ojos al que tenemos enfrente. Al principio aparecen unas citas sobre lo maravilloso que es dicho invento, sobre profecías que afirman que nos va a solucionar la vida. Tras la lectura de las vivencias aquí narradas y las reflexiones del autor uno se plantea si Internet no está excesivamente presente en nuestras vidas, si todos los actos reflejos que hacemos cuando consultamos el telefonito no se podrían resolver más raudamente si hablásemos con un ser humano.

El otro día una tía abuela mía (más de ochenta primaveras) me comentaba con un puntito de culpabilidad lo mal que se siente porque a su casa no llega la wi-fi  bien y a pesar de poder utilizar el whats app para comunicarse es incapaz de visualizar correctamente los vídeos (me imagino que todos absolutamente prescindibles) que le mandan.  Definitivamente,  parece que Internet ha venido para quedarse .  Por mi edad  he tenido la ¿suerte? ¿desgracia? de haber vivido sin Internet unos cuantos años. Sé lo qué es una cabina telefónica, escribir una carta y poner un sello al novio (hoy marido ) que hace la mili en Canarias,  lo que es ir a una biblioteca y consultar las fichas del catálogo manualmente…Concedo las ventajas inherentes a este invento: infinidad de recursos de todo tipo, información (no siempre fiable) al alcance de la mano, este blog,  que es mi diario de lecturas y el hecho de poder ir a la biblioteca sabiendo de antemano si el ejemplar deseado está o no (aunque reconozco que placer de curiosear por las estantería no me lo quita nadie). Además,  me cito por vía electrónica y me reúno con gente aficionada a los libros, sin embargo,  luego los comentamos en vivo y en directo,  nadie suele sacar el móvil en semejantes acontecimientos. Dicho lo cual recomiendo vivamente esta lectura, me ha hecho pensar sobre algo que parece una prolongación natural de nuestro dedo.  Tiene algunos fallos gramaticales que me han chirriado un poco,  pero vale la pena pararse a pensar si nosotros dominamos Internet o Internet nos domina a nosotros. Por cierto, una pregunta de una compañera: ¿se ha escrito ya una novela definitiva sobre el cambio provocado por la Red en el modo de relacionarnos? si alguien sabe de alguna, que lo diga.

 

POR EL CAMINO DE SWAN, Marcel Proust (Alianza Editorial)

LB00191301Proust es un mito, es un maestro en la sintaxis compleja y en el describir y rememorar sentimientos a través de los sentidos: el olfato, el gusto , el oído y el tacto. El primer volumen de su magna obra está compuesta por tres libros. El primero titulado Combray donde recuerda lo angustioso que le resultaba que su madre no acudiera a darle un beso de buenas noches. Allí en la casa familiar de Normandía nos hace retratos de varios familiares y aparece la escena que todo el mundo conoce de “la magdalena de Proust”, cuando una sensación gustativa le lleva a la habitación de su tía Leónie. En la segunda parte, Un amor de Swan, se intenta explicar la inexplicable atracción de Swan, vecino en la casa de campo, por Odette, una mujer cuya virtud y belleza no es del todo evidente. En el tercer capítulo de este primer tomo, El nombre, además de reflexionar sobre topónimos y patronímicos el escritor nos narra sus encuentros en el parque (los elegantes Campos Elíseos de París, claro) con Gilberte, hija de Swan.

Pero poco importa el contenido, lo importante es la forma. Para algunos excesiva en la adjetivación y  sensibilería, otros dirían que decadente pero lo que está claro es que es completamente ajena a nuestros tiempos donde la tendencia es a simplificarlo todo ya que frases como : Hasta creyó oír una vez que esa ligereza de costumbres de Odette, ni siquiera sospechada por él, era muy conocida, y que en Bade y en Niza, donde pasaba antes algunas temporadas, disfrutó una especie de notoriedad galante.(p.325) serían difícilmente comprendidas por alumnos de la ESO que, de entenderlo, lo resumirían en una palabra de cuatro letras. Para mí ha sido un ejercicio de paciencia lectora, de reto intelectual,  de disfrutar con la forma, de  procurar no perderme en el hilo del pensamiento. Concedo que no es para todos los públicos ni para todos los momentos de la vida pero no puedo evitar hacer partícipe de mi disfrute a los lectores del blog. Coincido plenamente con la opinión de mis paisanos de  Un Libro Al Día (ULAD).

EL OJO CASTAÑO DE NUESTRO AMOR, Mircea Cartarescu (Impedimenta)

unknownEl título de este conjunto de relatos y ensayos corresponde al de un cuento en el que se narra cómo falleció su hermano gemelo a los cinco años de edad. Pero lo de menos es el título y lo de más es la maestría con la que maneja el lenguaje te autor rumano. Aquí reflexiona sobre el hecho literario, sobre la poesía, sobre Ovidio, sobre su faceta de escritor rumano y de cómo es percibido por sus colegas de otros países, en contra de lo que se pudiera pensar no cansa, no agota y fascina. Además de las cuestiones metaliterarias podemos leer cómo llegaron los vaqueros  a Rumanía,  la pobreza extrema de los años noventa y algún relato de corte fantástico. Para mí es sobresaliente las primeras páginas del escrito titulado ” El gato muerto de la poesía de hoy ” p. 103, no se puede ser más certero en el análisis de la poesía actual. Por lo demás, aunque es un poco complejo para mí es un placer leer frases como yuxtaposición fortuita de unos sintagmas heteróclitos (p.102) que a una que se pasa la vida explicando que “carpintero” no es un adjetivo le viene bien elevar el nivel cultural y literario.

DAVID GOLDER, Irène Némirovsky (Salamandra)

img_0284Si tuviéramos que definir el tema de esta breve novela sería así de contundente: la agonía de David Golder entre la avaricia y la ruindad de los que le rodean. Emigrante ruso que ha llagado a ser millonario gracias a la industria petrolífera, ve cómo su esposa, Gloria, y su hija Joyce, lo desprecian y solamente desean su dinero. Descripciones basadas en los sentidos que hacen imaginar perfectamente el mundo sórdido y lleno de egoísmos que poblaba la alta sociedad de los años 20 en Francia. Al leerlo se refleja lo peor del ser humano: el egoísmo, la búsqueda del placer y la soledad en la vejez. Dada la maestría de la autora siempre es un placer retomar uno de sus libros, por duros que sean.

Merece la pena citar el cómo se publicó este libro. La autora lo envió con el apellido de su marido (Epstein) en 1929. Cuando los de la editorial Grasset se dieron cuenta de la obra maestra que tenían entre manos tuvieron que poner un anuncio en prensa para localizarla. Aquí un currículum creativo de la autora ideado por M.y M.

MIDDLEMARCH, Geoge Elliot (Alba)

img_0277Middlemarch es el símbolo de una sociedad cerrada en la que transcurren la vida de varios personajes, cada uno muy bien definido y con rasgos de personalidad acusados. Las mujeres aspiran a un buen matrimonio en un mundo dirigido por hombres, aunque de todos es sabido que el pseudónimo corresponde a una mujer. Dorothea Brooke se casa con un intelectual muy mayor pero su matrimonio no es todo lo satisfactorio que desearía. Su hermana Celia lo hace con Sir James Chettham y como no parece tener grandes complicaciones mentales todo parece ir bien. La belleza local Rosamond consigue “atrapar” al forastero doctor Lydgate pero la incertidumbre económica hará que la vida de pareja no sea tan idilíca como aparece en los libros. Aparecen un sinfín de personajes, de situaciones costumbristas, de aventuras y de cotilleos, para seguir el hilo de la historia  puede ser útil seguir este esquema:

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Para mí es una relectura. Recuerdo perfectamente el momento, era un viaje profesional, el libro era gordo y muy pesado, el avión llegaba con retaso y el libro se me caía de las manos. También me encontré en dicho viaje con una compañera que me dijo que el libro era aburridísimo. Lo acabé (porque acabo todo lo que empiezo) y me pareció farragoso, excesivamente prolijo y muy lento. Sin embargo, es un clásico; como a los clásicos hay que darles otra oportunidad se la he dado. Me lo he leído en formato electrónico  y he de decir que me ha enganchado, que he disfrutado enormemente con la novela victoriana y está claro que la psicología humana no cambia. Doble moraleja: cuando  uno no sepa qué leer, los clásicos nos esperan; y como le decía la madre de Amos Oz a su hijo:

Mi madre me dijo que es cierto que los libros pueden cambiar con los años igual que las personas cambian con el tiempo, pero que la diferencia está en que casi todas las personas te abandonan a tu suerte […], mientras que los libros jamás te abandonan. Tú los abandonas a ellos a veces, y a algunos los abandonas incluso durante muchos años, o para siempre. Pero ellos, los libros, aunque los hayas traicionados jamás te darán la espalda: en completo silencio y en la oscuridad te esperan en al estantería.[..]. No se quejan” Amos Oz, Una historia de amor y oscuridad p. 340.