LA QUINTA ESQUINA, Izraíl Metter (Libros del Asteroide)

img_0283Se narra aquí la vida del hijo de un comerciante judío ucraniano en la Rusia soviética, incidiendo especialmente en la época del estalinismo. El narrador, aunque no ha podido acceder a estudios superiores, se dedica a impartir clases de matemáticas en centros todo a lo largo de la URSS. Pese a conservar durante toda su vida un cariño bastante fiel a Katia, su amor de juventud, ambos pasan por varios matrimonios fallidos. De fondo histórico tenemos la SGM y el estalinismo desde un punto de vista realista pero un pelín resignado, ya que el punto de vista narrativo parece de mero espectador, ni siente, ni juzga ni padece.  El tiempo no es cronológico, y aveces cuesta situarse en el qué, cuándo y cómo. Merecen la pena las abundantes reflexiones, sobre la pedagogía: En los libros[…] hay una falta común: no toman en cuenta el carácter irrepetible de la personalidad del educador  (p. 44) para exponer las doctrinas didácticas en auge. Sobre la vida en pareja: Yo le leía en voz alta mientras ella bordaba. No tolero leer en voz alta, pero a ella le gustaba. Y yo leía. (p.152). O incluso  sobre la capacidad de sufrimiento del ser humano: Yo conocí a personas que, habiéndose comportado maravillosamente durante los largos días del sitio de Leningrado, se derrumbaron en el momento en que podían comer hasta el hartazgo (p, 169). En conclusión, si se toma como un novela al uso puede decepcionar, pero si se va despacio, saboreando los pensamientos y el estilo se puede disfrutar.

NO TENDRÉIS MI ODIO, Antoine Leiris (Península)

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La mujer del autor, Hélène , falleció en el 13 e noviembre del 2015 tras lo atentados del Bataclan en París. Tras su muerte, Antoine, que es periodista, escribió en su muro de Facebook un manifiesto que da título a este testimonio sobre lo sucedido. En breves capítulos  reflexiona sobre la muerte, el duelo, la mirada de los otros sobre él, su amor a su hijo de apenas un año y la vida con su mujer. A pesar de una traducción mejorable es una lectura que nos hace pensar porque cualquiera hubiéramos podido estar en ese caso. Breve pero intensa.

MIDDLEMARCH, Geoge Elliot (Alba)

img_0277Middlemarch es el símbolo de una sociedad cerrada en la que transcurren la vida de varios personajes, cada uno muy bien definido y con rasgos de personalidad acusados. Las mujeres aspiran a un buen matrimonio en un mundo dirigido por hombres, aunque de todos es sabido que el pseudónimo corresponde a una mujer. Dorothea Brooke se casa con un intelectual muy mayor pero su matrimonio no es todo lo satisfactorio que desearía. Su hermana Celia lo hace con Sir James Chettham y como no parece tener grandes complicaciones mentales todo parece ir bien. La belleza local Rosamond consigue “atrapar” al forastero doctor Lydgate pero la incertidumbre económica hará que la vida de pareja no sea tan idilíca como aparece en los libros. Aparecen un sinfín de personajes, de situaciones costumbristas, de aventuras y de cotilleos, para seguir el hilo de la historia  puede ser útil seguir este esquema:

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Para mí es una relectura. Recuerdo perfectamente el momento, era un viaje profesional, el libro era gordo y muy pesado, el avión llegaba con retaso y el libro se me caía de las manos. También me encontré en dicho viaje con una compañera que me dijo que el libro era aburridísimo. Lo acabé (porque acabo todo lo que empiezo) y me pareció farragoso, excesivamente prolijo y muy lento. Sin embargo, es un clásico; como a los clásicos hay que darles otra oportunidad se la he dado. Me lo he leído en formato electrónico  y he de decir que me ha enganchado, que he disfrutado enormemente con la novela victoriana y está claro que la psicología humana no cambia. Doble moraleja: cuando  uno no sepa qué leer, los clásicos nos esperan; y como le decía la madre de Amos Oz a su hijo:

Mi madre me dijo que es cierto que los libros pueden cambiar con los años igual que las personas cambian con el tiempo, pero que la diferencia está en que casi todas las personas te abandonan a tu suerte […], mientras que los libros jamás te abandonan. Tú los abandonas a ellos a veces, y a algunos los abandonas incluso durante muchos años, o para siempre. Pero ellos, los libros, aunque los hayas traicionados jamás te darán la espalda: en completo silencio y en la oscuridad te esperan en al estantería.[..]. No se quejan” Amos Oz, Una historia de amor y oscuridad p. 340.

DONDE LOS ESCORPIONES, Lorenzo Silva (destino)

img_0276Una nueva entrega de las venturas de los guardias civiles: Rubén Bevilacqua y Virginia Chamorro. Esta vez el crimen es contra uno de los suyos destinado en Afaganistán. Como de costumbre Lorenzo Silva se las arregla para hacer de un tema algo escabroso un episodio para todos los públicos con los comentarios y reflexiones llenas de sentido común de nuestro protagonista, que ya es subteniente. Un poco enrevesado es, a mi modesto entender,  la descripción de todos los mandos militares de la base militar adonde acuden para investigar un asesinato. Confieso que me he perdido, quizá por ignorancia, entre los militares, los del CNI y los de la benemérita (eso que este año tengo un cuartel enfrente de mi trabajo), pero no importa mucho para seguir el hilo de la intriga y sirve para que los ajenos al mundo castrense no nos quejemos de burocracia. Por lo demás es un déjà lu que no sobresalta a los seguidores de la saga aunque a veces parece un publirreportaje dedicado a las Fuerzas Armadas  y sus acciones en el extranjero. Entretiene pero no arrebata.

LA MEMORIA DEL AGUA, Emmi Itäranta (Ediciones B)

img_0275En esta distopía leemos cómo el mundo ha dado pasos atrás porque los polos han desaparecido. El agua es ahora un bien tan escaso que provoca guerras y hasta hay un batallón especializado en delitos contra dicho elemento. Noria es hija de un maestro de té, cuyas dotes y profesión hereda, lo mismo que un gran secreto que hará que su vida y la de sus amigos peligre. Suele ir con Sanjia, su amiga íntima a un vertedero donde encuentran elementos de la vida pretérita que les ayudarán a descubrir qué ocurrió antes de su nacimiento. En este libro se mezclan tres aspectos: el primero son reflexiones pseudofilosóficas sobre el agua, el segundo pinceladas de futurismo con el calentamiento global y sus consecuencias de fondo y el tercero cierta tendencia a la aventura  que no va a ningún lado. Dado que nada de esto me atrae lo más mínimo y que las penurias a lo Blade runner me resultan harto difíciles de digerir, esta lectura se quedará en el cajón de los olvidados.