MIENTRAS AGONIZO, William Faulkner (Anagrama)

UnknownClásico de la literatura americana en la que una familia americana formada por cinco hijos (cuatro chicos y una chica) lleva el ataúd de su madre a enterrar. En cada uno de los capítulos aparece una voz distinta que va narrando las peripecias del camino, reflexionando sobre la vida y la muerte y revelando secretos familiares. El carácter de cada personaje  se ve reflejado en la manera de expresarse. Como es lógico aparecen saltos en el tiempo pero la historia es bastante cronológica. Merece la pena destacar que la naturaleza es declaradamente hostil con los protagonistas y que los hombres aparecen a menudo más cerca de los animales que del género humano. Novela que sería digna de estudio y análisis literario pero que para pasar el rato puede resultar bastante ardua.

PATRIA, Fernando Arámburu (Tusquets)

UnknownComentaba un librero que desde Stig Larsson no se conocía un tamaño éxito editorial. La historia no es un testimonio, pero es verdad y el que ha vivido en el País Vasco en los años de plomo lo sabe. Miren y Bittori son íntimas amigas, viven en un pueblo de Guipúzcoa donde han nacido ambas, vascas-vascas son amatxos, hablan euskera, cocinan y se ocupan de su casa, de sus maridos y de sus hijos. Bittori tiene dos: Nerea, que estudiará derecho  en Zaragoza y Xavier que será médico. Su marido, el Txato es un hombre trabajador y espabilado, que logra levantar una empresa de transportes con un cierto éxito económico que conlleva a que le soliciten el impuesto revolucionario por parte de ETA. Miren, casada con Joxian (hombre escueto y amante del trabajo en la huerta) tiene tres hijos : Arantxa, casada con Guillermo y con hijos que sufrirá un ictus, Joxe Mari que ingresa en ETA y Gorka, chico sensible que asqueado por el ambiente del pueblo vivirá en Bilbao. Cuando comienzan las amenazas al Txato todo el pueblo ignora al matrimonio formado por Bittori y el protagonista de las pintadas, qué decir tiene cuando ETA le da un tiro en plena calle y lo tienen que enterrar en San Sebastián por miedo a represalias. Como siempre Arámburu narra y ambienta magistralmente, el hilo argumental se sigue sin problemas aunque cambia de personaje y de época constantemente, al principio de la historia ya se sabe lo que ha pasado, lo que importa conocer el cómo y el por qué. Aparecen, asimismo, escenas de sexo bastante explícitas y el clero no queda en muy buen lugar, pero es que, insisto, todo ello es verdad. También se refleja el cómo han sido vistos los vascos en las demás provincias, en una ocasión un coche con matrícula guipuzcoana es atacado, sin embargo, en otra,  un turolense afable acoge en su casa a Miren y Joxian cuando vuelven de visitar a su hijo de la cárcel de Picassent.  Se trata, en definitiva,  de una fotografía precisa del terrorismo, de una visión del País Vasco y sus habitantes acertada y nada caricaturesca. Los peces de la amargura, del mismo autor presenta en formato de cuento la misma temática, escrito en 2006 .

Resulta complicado acercarse a estas lecturas. Un conocido mío me explicaba que él no lo iba a leer porque él ya sabe lo que ha pasado aquí, que todos los que tenemos cierta edad hemos oído en la radio como asesinaba ETA constantemente, que todos hemos tenido compañeros en el colegio que afirmaban que su padre era funcionario (=guardia civil) , que nos hemos resignado a no potear por el Casco Viejo porque “había follón”,  que hemos suspirado en la facultad en el undécimo aviso de bomba, visto como profesores competentes desaparecían de las aulas y se iban a Madrid u oír cómo estallaban bombas cerca de casa. Aunque yo no he vivido en un ambiente rural sí que he oído en calles del centro de la ciudad afirmar con desprecio:  “algo habrá hecho” y cuando mataron al hijo de un compañero del gimnasio la profesora dijo “todos sabéis LO del hijo de X”, por lo menos pusimos dinero para una corona de  flores. Ahora, dicen que se ha acabado, todos nos alegramos, los medios de comunicación hablan de perdón pero yo creo que no hay que olvidar, porque se ha hecho muchísimo daño que no se cura fácilmente.

Personalmente no dejo de sorprenderme cuando veo ondeando sin complejos una bandera española en el cuartel del guardia civil situada enfrente de mi lugar de trabajo. Tengo que señalar que a pocos metros se encuentra el ayuntamiento que apoya a los presos del lugar, ojalá ahora sea solamente cuestión de pancartas y símbolos.  En en centro de mi ciudad, todos los viernes sobre las seis de la tarde hay una manifestación de los familiares de los presos en contra de la dispersión. Es triste decirlo pero forma parte de nuestro paisaje urbano, se para el tráfico y la policía escolta a los que llevan las pancartas. Me encontré en una plaza a U.,  que es ingeniero, muy listo él que trataba de explicar a su hija E. de siete años (aquí los de siete años preguntan a sus padres ¿qué es ETA? cuando ven una pintada alusiva) el porqué de la hilera de gente. Tras una explicación somera la niña concluyó “pues digo yo que los policías y estos señores acabarán haciéndose amigos porque como se ven todas las semanas…”. Eso espero.

PUERTAS DEMASIADO PEQUEÑAS, Ave Barrera (Alianza Literaria)

UnknownSeguimos con la literatura hispanoamericana, esta vez desde Méjico. José Federico Burgos es un pintos con problemas económicos. Por una casualidad conoce a Horacio, un ricachón que le propone una falsificación de una pieza del Renacimiento que le mejorará ostensiblemente el estado de su bolsillo. Al instalarse en la mansión de su patrocinador empezará a ver que todo es muy oscuro y complejo, allí viven dos sirvientes e Isabel, la madre del empresario que no resulta una amable viejecita. Aquí se mezclan elementos como el arte, los negocios turbios y cierta acción, nada novedoso pero entretiene, sin más . Cabe mencionar el esfuerzo añadido que hay que realizar para entender frases como : Una mujer vestida de tijuana asaba chiles en un comal.(p.56)

BUENA ALUMNA, Lucía Porroni (Minúscula)

UnknownLa protagonista/ narradora es una mujer argentina que regresa a Inglaterra a buscar  trabajo. Parece ser que ha estudiado en una gran universidad inglesa pero ha estado sin empleo durante mucho tiempo debido a causas oscuras. Todo es complicado y problemático en ella: su obsesión por la limpieza, la relación con su madre y las autolesiones. A través de un círculo de amistades consigue una beca en una universidad no muy prestigiosa, demasiado poco para ella, que se considera una fracasada. Además de varias escenas sexuales de varias tendencias (se apunta a todo) el personaje me ha resultado detestable y profundamente desagradable, a lo mejor es lo que la autora quería conseguir, si es así lo ha logrado, pero también que no recomiende esta lectura a nadie.

LA GRAN ADICCIÓN , E.Puig Punyet (Arpa)

9788416601196¿Qué hacía yo en la balda de autoayuda de la biblioteca?, simplemente buscar este libro cuya referencia venía dada por una entrevista en pagina2. Componen este libro ocho testimonios de personas que estando hiperconectadas a la red (o más bien tan conectados como cualquiera) un día deciden que Internet no domine sus vidas y dejan la red aparcada. Y resulta que funciona porque se puede vivir sin consultar las redes sociales cada cinco minutos para  dedicarse a mirar a los ojos al que tenemos enfrente. Al principio aparecen unas citas sobre lo maravilloso que es dicho invento, sobre profecías que afirman que nos va a solucionar la vida. Tras la lectura de las vivencias aquí narradas y las reflexiones del autor uno se plantea si Internet no está excesivamente presente en nuestras vidas, si todos los actos reflejos que hacemos cuando consultamos el telefonito no se podrían resolver más raudamente si hablásemos con un ser humano.

El otro día una tía abuela mía (más de ochenta primaveras) me comentaba con un puntito de culpabilidad lo mal que se siente porque a su casa no llega la wi-fi  bien y a pesar de poder utilizar el whats app para comunicarse es incapaz de visualizar correctamente los vídeos (me imagino que todos absolutamente prescindibles) que le mandan.  Definitivamente,  parece que Internet ha venido para quedarse .  Por mi edad  he tenido la ¿suerte? ¿desgracia? de haber vivido sin Internet unos cuantos años. Sé lo qué es una cabina telefónica, escribir una carta y poner un sello al novio (hoy marido ) que hace la mili en Canarias,  lo que es ir a una biblioteca y consultar las fichas del catálogo manualmente…Concedo las ventajas inherentes a este invento: infinidad de recursos de todo tipo, información (no siempre fiable) al alcance de la mano, este blog,  que es mi diario de lecturas y el hecho de poder ir a la biblioteca sabiendo de antemano si el ejemplar deseado está o no (aunque reconozco que placer de curiosear por las estantería no me lo quita nadie). Además,  me cito por vía electrónica y me reúno con gente aficionada a los libros, sin embargo,  luego los comentamos en vivo y en directo,  nadie suele sacar el móvil en semejantes acontecimientos. Dicho lo cual recomiendo vivamente esta lectura, me ha hecho pensar sobre algo que parece una prolongación natural de nuestro dedo.  Tiene algunos fallos gramaticales que me han chirriado un poco,  pero vale la pena pararse a pensar si nosotros dominamos Internet o Internet nos domina a nosotros. Por cierto, una pregunta de una compañera: ¿se ha escrito ya una novela definitiva sobre el cambio provocado por la Red en el modo de relacionarnos? si alguien sabe de alguna, que lo diga.

 

LA CORPORACIÓN, Max Barry (Alienta)

UnknownJones es un joven licenciado que encuentra su primer trabajo en una gran empresa denominada Zephyr. No sabe muy bien a qué se dedican ni quiénes son sus clientes, pero pronto se amolda al equipo que le corresponde en un departamento cuyo nombre es “ventas de formación”. Allí están los jefes, subjefes, secretarias, todos temiendo el día de su despido, esperando un ascenso o especulando sobre qué departamento será “externalizado”. Pronto se verá que nada es lo que parece y que una bella recepcionista que jamás está en su puesto le dará muchos quebraderos de cabeza. En realidad, es una especie de “show de Truman” adaptado al mundo de la empresa. A veces el ritmo resulta un tanto farragoso y demasiado “american way of life” para mí gusto, pero no deja de ser un atisbo un tanto mordaz y cínico de cómo funcionan los valores empresariales en nuestra época.